
Kim Phuc tenía 9 años cuando su aldea fue bombardeada con napalm; la semana próxima participará de una reunión ecuménica
Blog del sitio www.fotoma.com.ar. Por Néstor Botta

Kim Phuc tenía 9 años cuando su aldea fue bombardeada con napalm; la semana próxima participará de una reunión ecuménica

Un poema. Eso, debe ser un poema. Bah... por lo menos eso parece, por la forma en que están presentadas las palabras, en oraciones cortas una debajo de la otra, en párrafos. O quizá la letra de alguna canción.



_________Seguramente esta imagen le resultará familiar a más de uno. Es una alución directa a "El Grito", del pintor noruego Edvard Munch, una pintura impresionista que había sido robada de un museo (al menos una de sus tres versiones) unos años atrás.Navegando por Flickr con la pura y exclusiva intención de encontrar algún fotógrafo o aunque sea una foto que me impacte, shockee, nueva, original, con algo diferente para decir, me encontré con él. Tarea nada fácil, dada las montañas y montañas de fotos basura, ultra repetidas, recontra-vistas.
Aquí va: Rodolphe Simeon.
Hasta ahora sólo le dí un vistazo, ya lo veré más en profundidad, esto es fotografía artística (no siempre lo es, en mi opinión).

Uno de los retratos (¿o debería decir "desnudos"?) más tocantes que he visto en mucho tiempo...Pero... ¿por qué?
Lo primero que captura la atención aquí es la obvia incomodidad, la angustia reflejada en ese rostro en el que los años ya han dejado sus huellas.
Las más de las veces, los desnudos de mujer sólo intentan trasmitir erotismo, pero este no es el caso. Aquí más bien muestra vulnerabilidad, fragilidad, pudor al ojo indiscreto y anónimo de la cámara. Los centímetros cuadrados de piel al descubierto no cuentan como tales, sino sólo por el hecho de "informarnos" que tenemos ante nuestros ojos -apenas- a una mujer sin ropa.
Lleva a pensar acerca de qué hace en su vida normal esta mujer, ¿será camarera, maestra, enfermera? ¿Cuidará ancianos, quizá? ¿Ama de casa? En cualquier caso, difícil se hace imaginar a alguien acostumbrada a seducir la cámara, como podría ser una bailarina, una actriz, una modelo. No, ella no es una profesional del tema.Creo que el fotógrafo tuvo su acierto en la elección de ciertos elementos estéticos con los que ha logrado subrayar el impacto visual: el uso de mucho contraste, con sombras y colores fuertes, y rematadas por esos ojos esmeralda que complementan los del telón de fondo. Muchos de los elementos que no se usarían si se tuviera la intención de transmitir sutilezas, calidez o sensualidad.

A propósito del aniversario 40 de la muerte del Che Guevara... Todos conocemos esa fotografía del guerrillero y revolucionario argentino, que lo inmortalizó en su apogeo ideológico y político, en la Cuba de los años 60. Una imagen que lo ha convertido en símbolo primero y, casi como una paradoja, en una trivialidad después, de tantas veces que ha sido reproducida sin conocer muchos su origen.
Un miembro del Einsatzgruppe D (Grupo de tareas D) está a punto de dispararle a un hombre Judío arrdillado frente a una fosa común repleta en Vinnitsa, Ucrania, en 1942. La fotografía le fue encontrada a un soldado alemán no identificado en 1943, con la inscripción en el dorso que decía: "El último Judío en Vinnitsa". En el fondo se hallan presente miembros del Ejército Alemán , del Servicio de Trabajo Alemán y de la Juventud Hitleriana. Los Grupos de tareas eran grupos paramilitares operados por las SS antes y durante la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo a sus propios registros, fueron responsables del asesinato de más de un millón de Judíos, casi exclusivamente civiles.
Para los que les guste los concursos fotográficos, esta es una gran ocasión de poner a prueba la calidad de las imágenes que tengan:
Creo que es una gran ocasión para demostrarse uno mismo lo aplastante que puede ser la ignominia en la que suelen caer nuestras imágenes en esta clase de eventos… miles de fotos con las que competir, y al final siempre eligen alguna que ni se acerca en calidad a la de uno…!! Jé!
Quién dice, quizá envíe alguna que otra candidata mía, siempre y cuando no hagan lo mismo de siempre respecto a las restricciones, que siempre son demasiadas… Y para eso primero hay que leer las reglas… Hmm… :-/ …ya no me está gustando… demasiado trabajo… Sí lo envío… no… mejor no… o si… no… si…
Carta abierta al señor picaporte
Sergio Ricardo Peñaranda
Escuela de Comunicación Social y Periodismo
Universidad Sergio Arboleda
Bogotá - Colombia
A Ricciu, Vale, Angélica y Aleja.
"Lo que me fastidia es que digas que mis ideas son lúcidas, porque si algo no tienen es de lúcidas. Tengo muy pocas ideas, yo no sé pensar... cualquiera me gana una discusión"
Julio Cortázar
| Foto: Néstor Botta Cortesía www.fotoma.com.ar | Una, dos, tres... ocho, nueve baldosas. Nueve baldosas separan mi cuarto del de ella, del de mi hermana. Son nueve baldosas, marcadas por unas tenues líneas oscuras, similares a las venas del cuerpo, las que me separan de ti, picaporte. Eres la extensión de una puerta, podríamos decir que eres un brazo y que la puerta de madera es tu cuerpo. Podríamos decir que estás fracturado puesto que estás dañado. Te encuentras afuera de la puerta pero a la vez dentro, oscilas entre tu posición habitual y un extraño estado de picaporte destartalado. Cuando mi hermana cierra tu cuerpo en un acto común de protección de la intimidad no hay nadie que te abra, sólo ella, que anda con la llave que permite descoser tu cuerpo de una de las paredes de su cuarto. Esa llave, que provoca un sonido poco armónico, es la única que |
puede hacer que funciones, que cumplas con el objetivo para el que te crearon.
¿Qué se siente ser un picaporte que no funciona? Debería darte vergüenza considerar que eres el único de la casa que no trabaja de manera adecuada. Pero sirves para otra cosa: cada vez que haces escándalo sé que mi hermana puede estar cerca, eres como una alarma que me avisa de sus salidas o entradas. Pero esa misma ventaja se convierte en un defecto cuando intento dormir. Ese mismo escándalo viaja a través de las nueve baldosas, sube por mis cobijas y llega a mis oídos de manera espantosa. Despierto asustado y pienso que si es quebrantada mi tranquilidad de esa forma soy un ser profundamente desgraciado. Mi impotencia ante tu terquedad crece y sólo tengo ganas de tomar un martillo, un hacha, cualquier cosa y terminar tu incertidumbre de picaporte semi – dañado para siempre.
Espero entiendas mis razones y podamos llegar a concertar una salida pacífica. No quisiera desesperarme. Mi carácter obsesivo, que pretende que cada cosa esté en su sitio, seguramente es el que se ha obsesionado con este tema. Recuerdo cuando eras un buen picaporte, cuando te deslizabas con algún leve chirrido sin menor problema, haciéndonos la vida feliz a todos. Me fascinaba pasar el umbral de la puerta de mi hermana sin que se demorara (como ahora) varios minutos en abrir... Hasta que llegó el momento fatídico para mí. Un movimiento brusco de mi hermana te dislocó y aprovechaste, en forma de venganza, para dejarla encerrada, en un acto demencial de secuestro, es más, de terrorismo.
Picaporte, quisiera que te limitaras a hacer tu trabajo de manera común, ya que lo extraño a veces resulta incómodo. Trabaja como trabaja un picaporte, gira suavemente y deja que yo pueda tener un momento de reposo sin tener que acordarme de tu existencia a nueve baldosas de mi cuarto.
Gracias Señor Picaporte
Cordialmente
Su vecino
